Alejandro Berlanga, entre Marcas y Bicicletas

Mi primer trabajo como diseñador gráfico fue allá en el 2010. Empecé en un pequeño estudio de Torre del Mar (La Caja de Herramientas), donde tuve la suerte de ser becario de Antonio Garcia Vázquez de Interletraje. Más adelante entenderás lo de la suerte. 

Después de esta experiencia me uní a un pequeño equipo de comunicación, Edén comunicación, que a su tiempo acabaría convirtiéndose en Coonic Málaga. En ella tuve la oportunidad de trabajar por primera vez para clientes «Grandes» como el Museo Carmen Thyssen de Málaga o Cartojal.

Después de este proyecto, me uní a Nómad, agencia Sevillana en la que trabajé un buen tiempo. Esta ha sido mi mejor experiencia a nivel de agencia, compañeros, proyectos y desarrollo profesional. Estar a la vera de Antonio García Vázquez (Aquí lo de la suerte) me hizo profundizar mi pasión por las Marcas.

A los años volví a Málaga de la mano de Freepik, desarollando internamente lo que acabaría siendo un propio departamento. 

Tras un tiempo, llegaría esta vez de mi mano, Onemore. Proyecto personal que tuve la suerte de sostener bastante tiempo con ayuda y colaboración de muchos compañeros y clientes. 

Onemore maduró y creció al unirse a Raquel Nieto y juntos, creamos Corexión. Marcas y Marketing bajo un mismo paraguas. Paraguas del que decidí salirme a pesar de poder mojarme para dedicarme a mi otra pasión, la bicicleta. 

Ahora enfoco el diseño de marcas como complemento al ciclismo. Quiero seguir desarrollando marcas, que es lo que he hecho durante 15 años, pero no quiero dejar de pedalear, que es lo que he hecho toda la vida.  

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